septiembre 18, 2010 | By: Lizzye

Sólo por la actuación

Nicole sintió pena por el chico. Su voz era entonada, pero sus nervios e inseguridad destrozaban todo su esfuerzo. Sabía que debía apoyarlo, hacerlo creer en sí mismo, si quería avanzar en la obra.

Era inseguro como nunca a nadie había conocido. También era conciente de que en este preciso momento debía odiarla y aun así quería que por una vez en su vida, hacer que confiara en él. Que lo hiciera bien y dejara de gustarle ser invisible. Que viera su potencial mucho más potencial del que el mismo creía tener.

Después de su explicación su actitud cambio completamente. Se notaba concentrado y seguro. Algo había cambiado en él. Como si de repente una chispa mágica trajera un semblante que no era el mismo. El profesor no lo notaba ni lo notaría, era algo que solo Nicole teniéndolo tan cerca veía. Se quedó mirándolo para ver si descubría algo, tuvo que mirar a otro lado cuando se sintió descubierta intentando disimular la sonrisa.

- ¿BESARNOS?-bueno había sido darle seguridad para la actuación ¿pero besarlo?

Después de la primera prueba no podían dejar de mirarse pese a las interrupciones del profesor. Ese cambio, ese cambio no le permitía dejar de verlo, ni siquiera le importaba estar así todo el día.

En cuanto el profesor y dio la introducción de la siguiente nota no supo nada más. Sólo que estaba frente a ese chico cantando, con gran necesidad de querer hacer exactamente lo que decía la canción, por una vez no le importaba, quería entrar en el papel, abrazarlo, besarlo…

No podían despegar la mirada uno de otro. Por primera vez Nicole sentía eso que ella causaba en los demás unas ganas de no dejar de mirar en esa profundidad misteriosa.

Emociones raras recorrieron su cuerpo. Con solo mirarlo sabia que en el momento de entrar en contacto tal vez descubriría el enigma de Zack, pero también por un motivo desconocido tenía miedo de hacerlo. Cerró los ojos cuando el comenzó a acercarse y envolverla con su suave y dulce aliento invitándola a probarlo. Sentía la sangre fluir por su cuerpo a gran velocidad como si estuviera ¿viva?

El portazo acompañado de gritos de la chica histérica la hicieron volver de golpe a la realidad. Estaba molesta por la interrupción sin embargo no podía quitar la sonrisa que tenía en el rostro.

Romina la miró declarándole la guerra. Claro se sentía tan dueña de todo hasta antes de la llegada de Nicole y ahora su reino estaba en peligro, era lógico que la odiara como nadie.

Nicole sonrió más aun cuando se salió con el profesor. Miró un instante más a Zack y se alejó temiendo caer en el hechizo de nuevo. No era posible, no con alguien como él, ¿o sí? No, no claro que no podía permitirse eso, ni aun con todo eso que había reflejado antes. Continúo el silencio hasta que sólo ella volvió.

Y ahora marcaba con besos de manera ridícula a Zack. Nicole perdió la sonrisa estaba tan molesta. Fácilmente podría destrozar a esa tipa prepotente y odiosa en un segundo y… y… que demonios le pasaba. No tenía porque estar así diplomacia y un juguete nuevo con quien entretenerse, la guerra no le parecía tan mala idea.

¿Qué pretendía lograr ella besándolo? Ja, Como si a Nicole le importara un céntimo lo que dejara o no de hacer ese chico. Esa marioneta que entraba en el juego de la niña histérica cada vez que ella quería y que se conformaba con un par de besos.

Los vio salir tomados de la mano. Una rama del árbol de utilería crujió quedando hecha añicos entre sus manos. En ese momento regresó el profesor ligeramente mareado. Vio a Nicole y le sonrió con la mirada perdida.

- Profesor tan maravilloso como siempre- dijo y salió tras de ellos.
- Maravillosa usted señorita Bennett. Pensaré mucho las cosas-Nicole sonrió apresurándose pero no solo por las palabras del profesor. Esa voz.


- ¿Para eso tanta prisa Romina? - preguntó al ver a su hermana tomada de la mano de Zack - ¿No hubo clase? ¿No vino nadie más…?
- ¿Qué me preguntas si manejas más lento que mi abuela? - Daniel hizo una mueca, pero la cambió inmediatamente al ver venir a Nicole detras de ellos.
-  Espero que con alguien no te refieras a tu club de fans personal-sonrió coqueta.
- Sería posible dejar de mirar el sol después de que aparece frente a mí en un día tan nublado o pensar en alguien más viendo esa sonrisa encantadora-dijo Daniel sonriendo inmensamente ante los besos europeos que Nicole le brindaba en ambas mejillas.
- ¡Siempre tan encantador! Estoy feliz de verte. La verdad estaba pensando en llamarte-no eran los únicos que se divertirían hoy.

Nicole pudo mirar la irritación de Romina al verla con su hermano.

-¿Sería tan amable de brindarme su compañía mientras comemos?
-Eso es algo que no me debes preguntar. Te parece si me sigues en tu auto. Dejo el mío en el lavado y nos vamos en el tuyo la verdad necesita una limpieza- verdaderamente mentira el auto estaba reluciente. Sólo no quería que Daniel descubriera el lugar dónde vivía.
-Encantado-se acercó hasta ella que lo tomó de la mano. No podía evitar sentir esas mirada sobre ellos cuándo la acompaño hasta su auto, le abrió la puerta, ella beso su mejilla.

Volteó para enfrentar a Romina pero ella miraba furiosa ahora a Daniel. Tomó más fuerte de la mano a Zack, pero él parecía ligeramente molesto y confundido, no le quitaba la vista de encima, se miraron por unos instantes, pero Zack al sentir el apretón de manos de Romina perdió la conexión y le sonrió a Romina.

Nicole sabía que no era la única que había deseado descubrir secretos del otro. Ambos parecían melancólicos, la actuación los había dejado sensibles, si eso era, sólo por la actuación.

Jamás

- ¡Romina! - Exclamó el profesor entre sorprendido y temeroso por lo que acababa de pasar. - ¿Por qué tan tarde bella?
- Mucho tráfico y lluvia - dijo sin siquiera mirarlo. - ¿Por qué está ella ahí?
- Facil. No habías llegado y necesitabamos empezar.
- ¿Sin la actriz principal? - tenía que contener la respiración. Estaba tan furiosa, tan fuera de si que podía hacer una locura sin pensarlo. - No entiendo cómo es posible que se ensayen sólo con la suplente y el telonero. ¿Qué no ve que pierde el tiempo?
- Claro que si, pero...
- No me diga que quiere cambiarme por ésta rubia sin chiste.
- Romina no ofendas a tu compañera... ven - se acercó a ella y la tomó del hombro - acompañame y no hagas corajes.
- ¡Pero esto es una humillación! - gritó haciendo berrinche y negandose a acompañarlo. Miró a Zack que no podía pronunciar ni una palabra. Lo miró con mucho coraje, se dio la media vuelta y acompañó al profesor.

El profesor hablaba y decía, trataba de controlarla, tranquilizarla, pero todo era en vano. No podía borrar de su cabeza la imagen de esa tonta con Zack casi besandose. No le importaba en lo más mínimo la tonta obra ¡Que se fuera al diablo con su estúpida obra! Pero Zack no le podía hacer eso, no podía cambiarla por esa tonta, eso jamás.

- ¿Y qué se supone que debo hacer profesor? ¿Aplaudirle por humillarme?
- La intensión no era humillarte. Entiende que no había nadie y pues...
- Pues sabe que, ¡puede hacer con su obra lo que le plazca!
- ¿La estas dejando?
- ¿Y dejarle el camino libre a esa simplona? ¡Nunca!
- ¿Qué quieres decir?
- Que mientras son los ensayos puede hacer lo que quiera, pero escucheme, ¡JAMAS me va a cambiar por esa estúpida! - Lo señaló con el dedo justo enmedio de la frente y él puso los ojos en blanco. Lo odiaba, la odiaba a ella y no le iba a quitar lo que era suyo.

Pronto el maestro cayó en una banca y Romina lo dejó de señalar. Respiró más tranquila, había desquitado algo de su furia con él. Pero aun le quedaba un asunto pendiente.
Regresó y vio a Zack esperandola sentado en el escenario, en cuanto la vio se levantó y fue a ella.

- Romina, escucha yo no quería, pero no había...
- Está bien - dijo increiblemente más serena - el profesor me dijo que no había nadie. - Miró a Nicole que estaba parada sonriendole con tanta soberbia que le causó que se le revolviera el estómago. - Lamento mucho si te grité - dijo bajando la mirada como si estuviera apenada. - No estoy acostumbrada a ver que alguien más ensaye por mi.
- Deberías llegar a tiempo, no vaya a ser que te dejen fuera de la obra.
- Un error lo cometen todos, pero creeme... no volverá a pasar.

Se volvieron a ver retándose una a la otra. Ambas sonrieron como si nada hubiera pasado.

- Vamonos Zack, el profesor se tuvo que ir y ya no habrá más ensayos por hoy.
- ¿No traes coche?
- Me trajo Daniel.
- Claro, te llevo.
- Gracias - le sonrió y como si nada le dio un ligero beso en los labios. - no sé qué haría sin ti.

Zack la miró aun dubitativo, pero ella rodeó su cuello con sus brazos y le dio otro beso, pero más largo y profundo aun.

- Vamonos - lo tomó de la mano y lo llevó hasta la puerta. Zack volteó a ver a Nicole, pero ella ya no estaba. Estaba seguro de que ella seguía ahí, pero... - ¿Pasa algo Zack?
- No... nada.

Romina lo volvió a besar y se fueron al estacionamiento juntos tomados de la mano.

Ensayo

Genial. El único en llegar y el único idiota en pagar la venganza por haber llegado antes que ella. ¿qué podía salir peor?

- Lea por lo menos Samuel.
- Es Zacarias.
- Es igual - dijo sin dar importancia - por lo menos intentelo ¿qué extra es usted?
- Soy el telonero.
- Su papel de ensueño. Ahora, sólo es una escena... ¡Lea!

Nicole lo miró sonriendo. Sabía que ella se regocijaba con su fracaso. ¡Claro! Era su venganza por haberle ganado. Que mala perdedora era.

La música empezó y de nuevo no dio con el tiempo. El profesor se quería arrancar los pocos cabellos que le quedaban. Gritó algo en frances y golpeó el asiento.

Nicole no sonrió esta vez, pero Zack no lo notó, tenía la cara agachada y más roja que un jitomate, era mucha humillación para él, por eso le gustaba ser como era, invisible. Si cometía o no un error, nadie lo notaba, nadie.

- Muy bien - dijo el profesor tratando de relajarse - ahora, desde arriba, señorita Bennett ¿Puede ayudarlo?

Nicole asintió, pero Zack estaba a punto de lanzar el guión e irse de ahí cuanto antes.

- Escucha, sólo relajate - Nicole intentó poner su mano en el hombro de Zack, pero él se alejó, lo que menos quería era que se compadecieran de él. - Calmate ¿d'accordo? sólo es una lectura. - Nicole miró al profesor que se apretaba el brazo bastante estresado.
- Para ti es tan fácil. Yo no soy actor.
- Nadie te pide que lo seas, sólo entra en tiempo. Eso es todo. - Zack alzó una ceja mirándola incredulo - Escucha el ritmo. Guiate con el sonido y escuchalo, no sólo lo oigas. Mira - se sentó en el piso y lo invitó a acompañarla. Zack se desconcertó, parecía tan... normal. Se sentó a su lado - lee la escena. Es sólo una canción donde Wendla y Melchor se acaban de dar cuenta que sienten algo el uno por el otro. ¿aja?
- Si - asintió mirando el guión.
- Pero no entienden qué les pasa y sólo saben que se pueden lastimar, pero que al lado del otro estaran bien. ¿Ya lo leiste?

Zack leyó la escena. No era tan dificil, o no mucho. Nicole lo miró mientras leía, y no pudo evitar sonreir. Zack alzó la vista y ella cambió de lado la mirada.

- Esta bien. Intentemoslo.

Nicole sonrió. Y el profesor les dio la pista.

El cambio había sido brusco. El mismo profesor no lo podía creer. Zack no tenía la mejor voz del mundo, no era el mejor cantante, pero la emoción había cambiado.
Nicole y Zack sincronizaron de una manera increible. Pero Zack no necesitaba de escuchar de la música, con la melodiosa voz de Nicole tenía para encontrar el punto de entrar e interpretar. Sólo necesitó escucharla a ella.

- Eso es un gran avance. Vaya señorita Bennett ¿qué palabras le dijo para que yo le las diga a todos y mejoren así?
- Profesor, sólo lo que usted siempre nos dice - volteó a ver a Zack a los ojos - que tengamos confianza en nosotros.
- Claro, yo siempre digo eso. Creo que fue la lluvia la que no me inspiró mucho el día de hoy. - se dijo para si mismo sin notar que ellos dos no habían despegado los ojos de encima. - bueno, de nuevo. Esperen - dijo y despertó a ambos el sonido del teléfono del maestro.

Se hicieron para atras.

- Genial, ahora sólo no te vas a emocionar - dijo ella cruzandose de brazos y sonriendo irónica.
- ¿A emocionar?
- Claro, tu no sales en la obra así que no te hagas ni ilusiones de que podrás cantarme esto a mi, sólo es un ensayo para contentar al profesor.
- Por nada del mundo saldría en la obra.
- Ya quisieras salir conmigo.
- Preferiría salir con Romina.
- Ja, eso si se queda con el papel.
- Es de ella.
- No por mucho...
- ¿Listos? - preguntó el profesor regresandolos a la realidad. Zack miró molesto a Nicole. Su voz de sirena lo hipnotizaba, pero no le gustaba que le hicieran daño a Romina. - Ahora quiero que lo actuen. Ustedes saben un abrazo, tocarse, ¡besense para mi!
- ¿BESARNOS? - preguntaron al unísono, pero el profesor los ignoró.

Empezó la música. De nuevo fue la melodiosa voz de Nicole la que introdujo a Zack a un sueño extraño. Era la vez de sirena que lo hipnotizaba. Él seguía la música y la actuación - mala, pero actuación - pero tenía el extraño presentimiento de que algo malo podía pasar si la besaba.

Cuando llegaron al coro donde ambos cantaron, el profesor les hizo una seña para que se tomaran de la mano. Ambos empezaron a subir las manos mientras se dejaban llevar por la letra

¡OH! se que vas a herirme

Zack tragó saliva tratando de juntarse a ella, pero de nuevo sintió la ráfaga fria. Pero la ignoró.

¡OH! se que te voy a herir

Nicole tenía un presentimiento parecido. Por un momento pensó que todo el misterio que lo involucraba se resolvería tocandolo... sólo tocándolo, pero no podía hacerlo.

¡OH! seré tu herida

Nicole alzó el rostro y Zack lo agachó pudiendo sentir el aire frio de nuevo. Quería besarla, por primera vez quería besar a alguien que no fuera Romina. Y lo iba a hacer.

¡OH! serás mi cicatriz

Cerraron los ojos para poder unir sus labios en un beso.

Pero en ese momento un golpe de puerta azotó y una rafaga de viento entró violentamente y los interrumpió. Toda la lluvia y los truenos de afuera se reflejaron dentro del teatro. Tan fuerte que movio las cortinas del telón y levantó todo aquello que no estaba fijo en el piso.

Era Romina quien acababa de entrar hecha una furia. Apretó los labios y sólo la acompañaban los truenos y los rayos detras de ella.

Nicole y Romina se miraron. Una con suficiencia y otra con odio.

La guerra estaba declarada.
septiembre 17, 2010 | By: Sabrina Knight

Aquella otra voz

No era posible.

- ¿Ya viste la hora? Nunca, nunca jamás vuelvo a confiar en ti.
- No seas tan melodramática Romina.
- ¿Melodramática? ¿Ya viste la hora? Voy una hora tarde por tu culpa.
- Pues tu tampoco saliste muy temprano.
- Me lo merezco por confiar en ti. ¿Por qué demonios dije que si cuando me preguntaste si me llevabas? ¡Tú sólo quieres ver a la güera esa! - le pegó en el brazo a su hermano.
- ¡Basta, basta! No vas a lograr nada si me pegas, así que calmate.

Romina se recargó con fuerza cruzando los brazos. Estaba furiosa. ¿Y cómo no estarlo? Ya iba una hora tarde y ese día iba a ser un ensayo demasiado importante. No estaba nada tranquila, ultimamente en los ensayos las cosas no le habían salido como quería y aquella tonta le había estado haciendo un tipo de complot.
El teatro era su vida y no podía dejarse vencer por esa tipa.
No sabía porqué le habían salido mal las cosas, estaba distraida y cada que podía pensaba en Zack. Desde que había ocurrido ese golpe en la cabeza las cosas habían cambiado tanto para Zack como para Romina. No podía entender cómo le podía hacer tanto mal.

- Ya casi llegamos.
- Callate y maneja. - dijo sin dejar de cruzar los brazos. La lluvia empañaba demasiado los vidrios y casi no dejaban ver. Daniel limpió el parabrisas con su mano, Romina puso los ojos en blanco y con un chasquido los vidrios se limpiaron.
- ¡Vaya que suerte!
- Tu apurate.

Llegaron apenas al estacionamiento y Romina salió corriendo. Escuchó música a lo lejos. ¡No era posible! Estaban empezando sin ella. Corrió más rápido bajo la lluvia, pero se detuvo de golpe. Había otra voz, no sólo la de la rubia tonta, sino la de un hombre.

Zack...

¿Qué tal en teatro?

Toda la felicidad se esfumó cuando miró al conductor del auto que tocaba la bocina. Otra vez él ¿no pensaba dejarla nunca? Parecía una sombra malvada que la persiguiera para encargarse de torturarla recordándole una y otra vez que no podía descubrir como trabajaba su cabeza, motivo de su obsesión de saber como diantres pensaba.

-Pídeme una disculpa – Nicole se rió, eso no pasaría ni en su mejor sueño.

Aceleró aun más. Estaba tan enojada que no le importaba nada más que alejarse de el.

Escuchó claramente sus palabras como si se las dijera al oído:

- Carreras es lo que quieres. Carreras es lo que tendrás- reto y carreras quería reto y carreras obtendría pensó ella aceleró aun más esquivando todos los autos.

No se lo podía quitar de encima, se alcanzaban y dejaban atrás. El juego resultaba divertido pero también odioso cuando el iba rebasando. Y los semáforos que pasaba con ellos estaban todos descompuestos. Cambiaban de colores favoreciéndolo todo el tiempo.

El semáforo justo antes de la escuela estaba en rojo era el momento de alcanzarlo y rebasarlo pero algo raro paso cuando el tendría que frenar aceleró mas porque el semáforos e puso en verde y luego de vuelta arrojó cerrándole el paso ye l triunfo, no era posible. Vencida, vencida por él y por su auto que no era ni la mitad de rápido que el de ella. Eso era imposible para cualquier persona, pero no para él, que cada vez se volvía más misterioso.

Contuvo las ganas de patear el auto cuando lo vio estacionado en el mejor lugar. Y siguió echando chispas hasta el auditorio de teatro. Ya estaba esperando allí con una inmensa sonrisa completamente divertido por su triunfo. Era imposible ignorarlo.

-Bienvenida Nicole-dijo el profesor alegre de verla- pero me temo que esto se va a suspender y no solo el ensayo la obra cómo sigamos así, mi carrera echa pedazos-exageraciones pero había que decirle las palabra exactas.

-¿Profesor pasa algo? Déjeme agregar que no creo que su carrera se arruine.

-Pasa que además de ti y de mi no hay nadie-Nicole miró a Zack observando- Jaime aviso, está enfermo, pero los demás ¡nadie! no podemos ensayar nada porque no hay nadie. Estrenamos pronto y parece ser que a los únicos que les importa esto querida es a ti y a mi-se tiró al drama, aburrido y patético pensó ella.

-Profesor no se preocupe verá que todo sale bien. Tal vez se les atravesó algo, además recuerde la lluvia puede ser por eso que no llegaran. Tal vez si esperamos un rato…

-Nada de esperar, un actor debe estar a su hora llueve, truene o relampaguee, ni modos que digamos espere querido publico los actores no han llegado, no hay justificación. Quería que ensayáramos. Debería de comenzar a montar contigo uno de los actos principales, pero actuar y dirigir al mismo tiempo…

Manera perfecta de vengarse. Pensó Nicole mirando al chico que seguía mirando sin siquiera hacerse notar.

-En realidad profesor está él-señaló hacia la parte donde se encontraba Zack-seguro es un pésimo actor pero ¿de algo debe servir no cree? Además ya estando aquí sería un error no aprovechar el tiempo.

Zack lucía sorprendido de que ella lo tomara en cuenta.

El profesor lo inspecciono y se sorprendió de no haberlo visto antes.

-Podríamos intentarlo profesor, nada perdemos.
-¿Tu has actuado?-Zack estaba apunto de responder pero el profesor sabia las respuesta- al escenario ahora-le dio un libreto- escena 5 del primer acto- Nicole se sobre saltó, sabia exactamente la escena que tendrían que interpretar, como sabia también que era la que menos quería hacer.
-Profesor, puede ser otra no creo que…
- ¡Ya dije! ahora prepárense. Vamonos a la parte de la canción, necesito checar las notas. Tu… tu… Samuel en ese lado-Nicole rió por lo bajo- tu Nicole tomas asiento justo a su derecha. Recuerden la mirada y la canción.
-¿Canción?-preguntó Zack muy sorprendido
-¿La palabra musical no te dice nada?
-Página 40 Samuel-Veamos si también en esto tienes suerte, pensó para sus adentros Nicole.
-Profesor por favor otra escena.
-Profesionalidad señorita Bennett.

Zack da una mirada pequeña a la letra.

Comienza la Música instrumental de fondo.

HAS ESCUCHADO HABLAR A TU CUERPO WENDLA Y MELCHIOR
SPRING AWEKENING

Silencio absoluto.

-Vamos de nuevo chicos.

Musica instrumental de fondo

WENDLA
Es todo tan irreal
Siento sus labios al hablar


MELCHIOR
Lleno su cuerpo de hipotesis


JUNTOS
¿Has escuchado hablar a tu cuerpo?


-¡Detenganse Samuel! por favor esfuerzate. Va de vuelta la música.


WENDLA
Es todo tan irreal
Siento sus labios al hablar


MELCHIOR
Lleno su cuerpo de hipotesis


JUNTOS
¿Has escuchado hablar a tu cuerpo?

MELCHIOR
Quisieras no sentir


WENDLA
Son como perlas al sonreir


MELCHIOR
Tomo su mano con precaución


JUNTOS
Has escuchado hablar al deseo

Carreritas

- Aun no debes de salir y menos ir a la escuela.
- Voy a tener que ir algún día, y si no lo hago ahora me va a dar más flojera.
- Pero Zack, no seas terco. Te vas a hacer daño.
- Confía en mí tía - le dio un beso en la frente - todo va a estar bien.
- Pero Zack está lloviendo.
- Regreso al rato tía - y antes de que le pudiera decir más salió de su casa, cerrando el zaguan antes de que su tía lo fuera a regresar.

A él tampoco le gustaba la idea de regresar a la escuela, pero había ya faltado tanto.

Además ese día no iba a la escuela como tal. Había un ensayo de teatro y quería ver a Romina una vez más. Pero antes de seguir pensando en Romina se distrajo con alguien más. Nicole acababa de salir de su casa en su flamate Aston Martin. Zack no pudo evitar dibujar una sonrisa coqueta que evidentemente molestó a Nicole pues ella pasó con su auto y lo empapó con el agua encharcada.

Ella bajó el vidrio

- ¡Qué lindo está el día, hasta ganas de sonreír tengo! - Zack apenas pudo limpiarse el agua del rostro -  Cierto cuídate del aguacero ¡ciao!


Esuchó su risa y observó como se fue acelerando por la avenida. Pero qué demonios le pasaba a esa... loca. Eso no se podía quedar así, ella tendría que pedirle una disculpa.

Se subió al carro y arrancó tan rápido como pudo el motor. Se brincó la primera velocidad y casi de inmediato llegó a la tercera. Estaba a una cuadra para alcanzarla, así que se limpio y la alcanzó. tocó el claxon y ella volteo.

- Pideme una disculpa - le dijo moviendo los labios de más, sabía que ella no lo escucharía si le gritaba.

Pero ella lo miró molesta y arrancó a más velocidad. No tenía la más minima intensión de pedirle una disculpa ni mucho menos.

- ¿Con que si? - era obvio que Nicole también iba a la escuela, así que decidió alcanzarla, ella no lo iba a dejar como estaba nada más porque si. Aceleró y con una gran destreza esquivaba a todos los demás autos que se ponían frente de él.

Nicole aceleraba como loca también. Jamás había visto conducir a alguien con tales reflejos, mucho mejor que algunos corredores de carreras.

- Carreras es lo que quieres - se dijo como si le hablara a ella - carreras es lo que tendrás.

El semaforo delante de ella se puso rojo y se tuvo que detener, lo que le dio oportunidad a Zack de alcanzarla metiendolese a cuanto carro podía. El semaforo se puso verde y de nuevo arrancaron, pero para ese momento Zack ya tenía ventaja. Se hizo a la izquierda, derecha y... de nuevo estaba del lado de Nicole.

Ella lo volteó a ver sorprendida, pero no tardó mucho en mirarlo más que en acelerar de nuevo, sin embargo Zack ya no se quedaba atras. Las cosas habían cambiado, Nicole estaba ahora dos carros atras, y cada que intentaba metersele se ponía otro auto enfrente de ella. Además los semaforos eran un aliado de Zack ya que cada vez que estaba cerca de uno se ponía verde dejandolo pasar como si nada.

La lluvia comenzaba a golpear más fuerte, pero para ellos dos parecía que no existía. Corrian como si la pista fuera para ellos y nadie más los podía alcanzar. Ya no estaban lejos de la escuela. Era hora, los dos sabían que el que llegara primero sería el ganador de su juego. Ambos se metieron por calles tratando de rebasar.

Ese era el último semaforo, 100 metros más y luego la escuela.

Zack miró el semaforo, estaba rojo. No, no podía estar rojo para él... y cambió a verde. Pasó sin problemas, pero ella no debía pasar... cambió a rojo.

Nicole se enfrenó tan de golpe que sus llantas rechinaron. Zack lo escuchó y miró por el retrovisor como el humo salía de sus llantas. No pudo evitar reirse al saberse ganador.

Llegó al estacionamiento con toda la calma del mundo y en el mejor lugar de todos, como siempre. La lluvia azotó con más fuerza y él ahora ya estaba seco y contento. Sabía que le había ganado a Nicole y con ventaja, ella aun no se aparecía. No pudo quitar su sonrisa. Se encaminó al teatro con mejor humor, el mejor humor que había tenido desde hace mucho tiempo.

Soledad acompañada

Nicole se sentía más tranquila después de haber nadado por un rato, pero había desperdiciado tanta energía en ello que era necesario recuperar aliento, después de todo tenía varios días sin saciar su sed.

Salió de su casa arreglada. No fue necesario ir tan lejos de allí, cerca había varios bares en los que los chicos se divertían toda la semana, sólo esperaba encontrar un conductor designado y sobrio. No tenía ganas de probar alcohol involuntariamente.

Fue fácil pasar las cadenas de seguridad. El guarura quedó prendado de ella y con una enorme sonrisa la dejó entrar. Se entretuvo en su tarea, encontrar a alguien lo suficientemente apetitoso.

Varios tipos se acercaron, como abejas que se acercan a la miel. Nicole sólo tenía que escoger uno. No tardo tanto en saber quien era el objetivo. Aquel chico solitario de pelo castaño y ojos marrón llamó su atención. A diferencia de todos, además de sus pectorales perfectos, su estado etílico no estaba en un alto grado.

Se miraba triste, callado y ausente, alejado de si mismo. Nicole se sentó cerca, hacer que se perdiera por ella, divertirse juntos y alimentarse tarea fácil. Se sentó en el banco de al lado.

-Siento importunar. Me preguntaba si sería posible brindar juntos, tal vez la compañía ayude-dijo mirándolo sobre actuando tristeza. Él no disimulo su asombro, la observó como no creyendo que fuera hacia el la charla y volvió a lo suyo.

-Lamento la interrupción.

-¿Enserio es a mí?

- La verdad no veo a nadie más en tu lugar, cuando menos nadie como tú y si consideramos que todos los chicos de aquí se ven del tipo de que solo quieren conquistar y yo no estoy para eso. Deseo olvidarme de lo malo y tu pareces comprender un poco lo que estoy sintiendo ahora. Soledad. Pareces anhelar tanto como yo no sentirla más y simplemente deseas olvidar... bueno además luces más cuerdo-sonrió melancólica.

La miró atentó.-Vaya, parece que en realidad tenemos cosas en común y ambos simplemente queremos pasar un buen momento-directo a la trampa.

La noche transcurrió a gusto entre las quejas de Roberto y las de Nicole de como todo era complicado cuando uno quería algo de verdad y como el porque las cosas más sencillas resultaban más fáciles.

Roberto estaba perdido por ella-Con alguien como tú todo sería más fácil. Lastima de no creer en las cosas serias, porque contigo sé que funcionaria-decía mientras la acompañaba a su auto para resguardarse de la lluvia.

-O tal vez, sería más fácil-lo besó- ... entrar dentro de lo no serio.

El siguiente momento estaban unidos entre besos, caricias y deseo; si sólo eso un deseo de llenar vacíos. Nicole estaba simplemente dejándose llevar por el momento como había hecho siempre, nada más que un simple momento y dejar salir a flote las necesidades que en su vida de humana no eran necesarias, pero que ahora su estado de eternidad le exigían a su cuerpo con una mayor constante. Enterró sus colmillos en su suave piel mientras el seguía disfrutando tan complacido que ni siquiera notaba la succión de sangre de su cuerpo.

Tras unos minutos, Nicole simplemente tuvo que borrar de la memoria de Roberto los últimos momentos y dejarlo con los buenos para alejarse del sitio, no completamente satisfecha. Nunca le había gustado excederse ni dejar victimas a causa de su naturaleza, así que solo tomaba lo necesario.

Llegó a su casa, cuando comenzaba a amanecer así que decidió arreglarse directo para salir a la escuela, no habría clases pero ella tendría ensayo de teatro. A ultima hora el profesor había decidido que lo mejor era hacer spring awakening otro musical que seguir el permitiría resaltar más a sus estrellas resplandecientes como llamaba a sus alumnos. Aunque Nicole sabia la verdad el quería aprovechar más el talento de Nicole acompañado del de Romina para que la función fuera mejor y no tuviese que desperdiciar su talento.

Tuvo que ponerse ropa abrigadora pues afuera seguía cayéndose el cielo, la tormenta parecía que nunca pararía. Subió al auto y cerro automáticamente el zaguán. Sintió una mirada, su horrible vecino estaba cerrando también su zaguán de manera antigua. Simplemente se sentía molesta de solo verlo.

Fingió no mirar la estúpida sonrisa que se dibujo en el rostro de Zack que la hizo molestarse más. Iba a arrancar de golpe cuando se le ocurrió algo. Aceleró el auto y paso sobre ese enorme charco salpicándolo completamente no pudo evitar reír.

Bajó el vidrio mientras se detenía un momento y gritaba-que lindo está el día, hasta ganas de sonreír tengo-comenzó a subir el cristal- Cierto cuídate del aguacero ¡ciao!-le guiñó un ojo y arrancó hacia la gran avenida.

Se sentía tan bien.